
El pasado 26 de septiembre 2013, las autoridades marroquíes, en la ciudad de Guelmin, ataaron salvajemente al menor saharaui, Mohamed Ould Abdel, durante las manifestaciones pacíficas que se desarrollaban, en repudio al asesinato del joven saharaui, Rachid Echine en la ciudad de Assa, al norte de la República, quien fue asesinado por dos balazos por la espalda, por un uniformado marroquí, mientras participaba en una sentada pacífica.














