viernes, 31 de mayo de 2013

La Coalición Internacional contra las Bombas en Racimo (CMC) exige a Marruecos que mantenga un compromiso firme y prohíbe su uso sin demora.





Se cumplen cinco años desde que se adoptó la Convención sobre Municiones en Racimo (CCM) en la Conferencia Diplomática de Dublín sobre Municiones en Racimo. Los 107 estados que adoptaron la Convención han dejado de lado los argumentos que puedan justificar su uso militar, y reconocieron que las preocupaciones humanitarias y la protección de los civiles deben ser una prioridad ante cualquier otro objetivo...

Esa exitosa aprobación de la Convención fue gracias a los esfuerzos de todos, países, sociedad civil, agencias de las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales, el CICR y la sociedad civil en general. La Coalición contra las Municiones en Racimo (CMC) ha desempeñado un papel crucial en cada paso del proceso, ayudando a dar forma al resultado.

La Convención de 2008 sobre Municiones en Racimo prohíbe el uso, producción, almacenamiento y transferencia de municiones en racimo y obliga a los países a limpiar las zonas afectadas por el plazo de 10 años, y para destruir los arsenales de las armas dentro de los ocho años. La Convención incluye disposiciones innovadoras que requieren asistencia a los sobrevivientes y las comunidades afectadas. Firmado en Oslo en diciembre de 2008, la Convención entró en vigor como ley internacional vinculante el 1 de agosto de 2010.

Cinco años después de la Conferencia de Dublín, se ha avanzado en la consolidación de la increíble norma global de apoyo a la total prohibición. 112 Estados se han adherido a la convención, de los cuales 83 son Estados Partes. También se han logrado avances significativos en la destrucción de arsenales, la remoción de áreas y apoyo a las víctimas de municiones en racimo. A nivel mundial, el número de nuevas víctimas de municiones en racimo se ha reducido anualmente.

Pese a eso y según la Coalición internacional contra las bombas en racimo (CMC), mucho trabajo queda por hacer, y más países se deben adherir a la Convención para prevenir el uso esta indiscriminada arma.

En este significativo aniversario la Coalición internacional contra las bombas en racimo (CMC) alienta firmemente al gobierno de Marruecos entre otros 18 estados, para mantener un compromiso firme y accede sin demora a su prohibición.

Cabe recordar que los territorios del Sahara occidental están muy contaminados por las bombas en racimo tiradas por la aviación y artillería marroquí a lo largo de los años de la guerra.